Y así empiezan las fobias extrañas, con un tremendo susto. Este chaval ya está marcado para siempre. Tendrá miedo de los caballos, de las mujeres, de las lenguas, de las vaginas y de todo aquello que le recuerde esta terrible escena de la que somos testigos mudos.
1 comentario:
De las vaginas, jojo!
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